jueves, 30 de abril de 2026

El descubrimiento del azúcar según Tavito - Jeanne Karen

Sus cuatro feroces dientes 

vigilan desde su boca 

El tarro de azúcar 

baila sobre la mesa 

Su mano 

lo azota contra el piso 

Ya inerte 

entregado al deseo 

el tarro 

deja escapar 

los frágiles gránulos 

Tavito 

tendido de panza 

pinta sus manos sobre el azúcar 

y deja su lengua pegada al azulejo

Día del Niño - Germán Gama

 En YouTube:

https://www.youtube.com/shorts/IvcRBq-RRjQ



El buen colibrí, nuevo libro de Fabiola Amaro y Ale Venus

 


A mi hijo - Germán Gama



En YouTube:

https://www.youtube.com/shorts/YRHwwue7Oms



Niña interior - Ale Venus

Una pequeña sombra me sigue a todas partes: es una niña. En cada decisión que tomo, siempre está detrás juzgando, a mis espaldas, con una mirada de desaprobación o sorpresa.

A veces juego con ella cuando nadie me ve, cuando se refleja en charcos de lodo, cuando el mundo deja de mirar por un momento, soltando el aire contenido.

En la oscuridad, entre sueños, podemos hablar. Le cuento de mi día, y a veces hablamos del día que murió.

A pesar de mi tristeza, ella insiste en que no está del todo muerta. Dice que una parte de ella vive en mí, en mi sombra, desde ese día del accidente.




Nayarit, de Tutis, Alebrije Infinito

 

Jugando a las canicas - Félix Martínez Torres


Canicas, cuirias o cuicas, pichas….

Al triangulo, también al pocito

y si ganas te llevas un cayuco,

el tirito, el hoyito, chiras pelas,

las que sacas del círculo

son tuyas.

Enfoca bien la vista, hay que tener tino;

¡ese es bien vago! Por acertar a la canica.




De lejos me ve mi madre en la calle,

estoy con un cayuco en la mano jugando al cuadro

¡y me manda a comprar tortillas!


¡Feliz infancia!


En las tardes asoleadas

el sudor escurre por la frente, las manos llenas de tierra

aprietan una canica.


Y me disculpan, pero yo aquí

pinto mi rayita.

Lentes - Andrea Ovalle


—Tía, ¿por qué usas lentes? —preguntó la niña con su vocecita llena de curiosidad.

—Para ver mejor y no tropezar.

—¿Me los prestas? —dijo emocionada alzando sus manitas hacia la cabeza de su tía.

Ella las sostuvo, las puso sobre sus mejillas y dijo:

—Preferiría que vieras a través de tus propios ojos, mi cielito. Que nunca necesites lentes para filtrar el mundo que te rodea. Y aprendieras a no tropezar con tus propios obstáculos. Aunque si yo supiera que prestándote los míos nunca te tropezarás y aprenderás a través de ellos, lo haría con gusto.

—¿Pero algún día me los prestaras? —respondió la niña un poco confundida.

—Solo cuando me pidas algún consejo y mis lentes hayan visto algo similar. Te los presentaré solo para que veas como me caí. La forma en que resolví. En cómo me levante y como lo superé. Para que tengas herramientas y sepas que no estás sola, mi corazón.

La letrina - Félix Martínez Torres

Las viejas tablas apolilladas

servían en los juegos; ese era el escondite

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10

Un, dos, tres por Ismael,

1, 2, 3 por Yeyo.

Faltan Pedro y Susy,

búsquenlos en la letrina.

Infancia, solo juegos

y aventuras,

descubrir cómo gira el agua en el wáter

y si el limón arde

en los ojos.

Preocupados por ganar el juego,

como cualquier infante, indagaban 

cual si fueran a encontrar tesoros.

Y buscaban en la letrina

a Pedro y Susy;

¡Y los encontraron al fondo del pozo!
¡Entre gusanos, excremento y cal!

Dos pares de ojos brillaban en la oscuridad.

Entre el sonido de las moscas,

se escuchó el grito de los niños

y un tropel
 
de correr desordenados.
 
No alcanzaron a oír
 
el maullido de dos gatos.
 
Pedro y Susy mientras tanto
 
salían detrás de la palma
 
y salvaban el juego.

El descubrimiento del azúcar según Tavito - Jeanne Karen

Sus cuatro feroces dientes  vigilan desde su boca  El tarro de azúcar  baila sobre la mesa  Su mano  lo azota contra el piso  Ya inerte  ent...