jueves, 30 de abril de 2026

Jugando a las canicas - Félix Martínez Torres


Canicas, cuirias o cuicas, pichas….

Al triangulo, también al pocito

y si ganas te llevas un cayuco,

el tirito, el hoyito, chiras pelas,

las que sacas del círculo

son tuyas.

Enfoca bien la vista, hay que tener tino;

¡ese es bien vago! Por acertar a la canica.




De lejos me ve mi madre en la calle,

estoy con un cayuco en la mano jugando al cuadro

¡y me manda a comprar tortillas!


¡Feliz infancia!


En las tardes asoleadas

el sudor escurre por la frente, las manos llenas de tierra

aprietan una canica.


Y me disculpan, pero yo aquí

pinto mi rayita.

Lentes - Andrea Ovalle


—Tía, ¿por qué usas lentes? —preguntó la niña con su vocecita llena de curiosidad.

—Para ver mejor y no tropezar.

—¿Me los prestas? —dijo emocionada alzando sus manitas hacia la cabeza de su tía.

Ella las sostuvo, las puso sobre sus mejillas y dijo:

—Preferiría que vieras a través de tus propios ojos, mi cielito. Que nunca necesites lentes para filtrar el mundo que te rodea. Y aprendieras a no tropezar con tus propios obstáculos. Aunque si yo supiera que prestándote los míos nunca te tropezarás y aprenderás a través de ellos, lo haría con gusto.

—¿Pero algún día me los prestaras? —respondió la niña un poco confundida.

—Solo cuando me pidas algún consejo y mis lentes hayan visto algo similar. Te los presentaré solo para que veas como me caí. La forma en que resolví. En cómo me levante y como lo superé. Para que tengas herramientas y sepas que no estás sola, mi corazón.

La letrina - Félix Martínez Torres

Las viejas tablas apolilladas

servían en los juegos; ese era el escondite

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10

Un, dos, tres por Ismael,

1, 2, 3 por Yeyo.

Faltan Pedro y Susy,

búsquenlos en la letrina.

Infancia, solo juegos

y aventuras,

descubrir cómo gira el agua en el wáter

y si el limón arde

en los ojos.

Preocupados por ganar el juego,

como cualquier infante, indagaban 

cual si fueran a encontrar tesoros.

Y buscaban en la letrina

a Pedro y Susy;

¡Y los encontraron al fondo del pozo!
¡Entre gusanos, excremento y cal!

Dos pares de ojos brillaban en la oscuridad.

Entre el sonido de las moscas,

se escuchó el grito de los niños

y un tropel
 
de correr desordenados.
 
No alcanzaron a oír
 
el maullido de dos gatos.
 
Pedro y Susy mientras tanto
 
salían detrás de la palma
 
y salvaban el juego.

Jugando a las canicas - Félix Martínez Torres

Canicas, cuirias o cuicas, pichas…. Al triangulo, también al pocito y si ganas te llevas un cayuco, el tirito, el hoyito, chiras pelas, las ...